La Ley es una norma jurídica dictada por los gobernantes, que ordena, prohíbe o permite y que es de obligado cumplimiento.
En todos los tiempos, sitios y situaciones, hay cosas, personas o grupos de ellas, buenas, no tan buenas, malas y muy malas.
El castigo, la condena, la pena: es la sanción que a una persona o grupo de ellas se le dicta cuando han incumplido la Ley.
Por lo tanto solemos decir que un condenado a prisión es una persona que ha incumplido la Ley.
Pero a lo largo de la vida de la humanidad, hemos visto muchos casos, de personas encarceladas injustamente o que luego han sido declarados inocentes, han sido encarcelados por errores judiciales, por cuestiones políticas o cualquier otra causa, por tanto existe un incumplimiento de la Ley pero no del condenado, sino de los tribunales o los gobiernos.
Hemos visto muchas personas encarceladas que luego se han considerados presos políticos o de conciencia.
Hemos visto muchas personas encarceladas que luego se han considerados presos políticos o de conciencia.
Hemos visto leyes y sistemas judiciales al servicio del poder y no al servicio del bien común, por lo tanto muchas condenas injustas.
Hemos visto muchas personas o colectivos sin condenas o condenas insuficientes.
Hemos visto a muchas personas que después de haber pasado por prisión no solo integrarse en la sociedad si no además destacar muy notablemente.
¿El objetivo de la prisión es proteger a la sociedad de los delincuentes?
¿El objetivo de la prisión es disuadir a las personas de cometer delitos?
¿El objetivo de la prisión es reeducar a las personas para que vuelvan a la sociedad?
¿El objetivo de la prisión es acallar, reducir oponentes, oprimir, negocio?
La libertad, la propiedad, la seguridad y la libertad de opinión son valores muy importantes que hay que proteger y antes de eliminar alguno de ellos hay que estar muy seguros de que la persona lo merece.
Las consecuencias de la prisión pueden ser muy graves e irreparables para el condenado, sus familiares o la sociedad.
Especialmente es dramático y de consecuencias imprevisibles para las personas que no han cometido el delito o que su actuación no es merecedor de ese castigo.
Para reducir el número de prisioneros necesitamos: CONCIENCIACION DE LA SOCIEDAD, UNAS LEYES JUSTAS Y UNA APLICACIÓN ADECUADA DE LAS MISMAS.
Por todo eso no podemos prejuzgar a las personas por el solo hecho de haber estado en prisión.
Tenemos muchos ejemplos de personas que han pasado por prisión y que han hecho un gran servicio a la sociedad, pero hemos elegido a Nelson Mandela 46664 por ser quizás el preso más conocido en el mundo. y esta es nuestro forma de darle las gracias por su sacrificio.


